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  VIAJES A ISRAEL

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Día de viaje 5

VIAJE A ISRAEL DE ANA Y ANGEL LUIS
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Jueves: 8 Octubre 2009 /

Efectivamente, ese día me levante un poquito antes para desayunar bien en el kibutz, que sería nuestro último día en él, con las maletas ya preparadas, me dirigí antes de la  partida a hacer unas fotos de   los alrededores del Kibutz. Pero incluso antes de que llegara el guía para recoger nuestras maletas, mi novio y yo nos escapamos un momento para poder encontrar el zoológico, que descubrimos que estaba alejado y desistimos pero no sin antes coger una granada de uno de los árboles del kibutz, que incluso ha viajado hasta España.


Kibutz Kibutz Molinos Kibutz

Reconozco que ese día nos habíamos levantado un poco eufóricos, ARIEL nos había comentado que ese día, el que quisiera y pudiera (teniendo consigo un bañador) podría tener la oportunidad de bautizarse o renovar los votos del bautizo en el río Jordán como lo hizo San Juan Bautista a Jesús. Todos preparados con los utensilios nos dirigimos al río jordán allí a cambio de 10 euros nos dieron una túnica blanca, una toalla, más un certificado porque nosotros pedimos renovar nuestros votos de bautismo. Nos dispusimos a ponernos la túnica  en el vestuario preparado para ello, entregamos las cámaras a Pepe y Ariel para inmortalizar el acontecimiento, así que Arminio, María, Ángel y yo nos pusimos  a la cola del bautismo. El guía nos explico que teníamos que darnos prisa porque estaba ahora mismo un obispo haciendo la ceremonia e igual después no habría nadie, así que a por ello. La anécdota que cuando estábamos dentro del agua nos mordisqueaban los pececitos que había por el agua divertido, después pudimos ver que en el río jordán no solo hay esos peces sino otros mucho más grandes a los que la gente les daba de comer, eso ya no hubiera sido tan divertido. Bueno llegó el momento me fijé que aquellos que se bautizaban por primera vez, les sumergían en el agua siete veces seguidas, sin embargo a nosotros que teníamos la renovación sólo nos tumbaron hacía atrás y nos introdujeron en el agua. Fue una experiencia única pero claro depende de la creencia de cada uno.

Bautismo Ana  Bautismo Angel 

Una vez inmortalizados en este acto, duchados adecuadamente, puestas nuestras ropas, nos fuimos a visitar el monte tabor y la basílica de la transfiguración interesante  allí estuvimos en una pequeña celebración e incluso algunos hasta comulgaron.

Recuerdo que por todos los sitios había muchos gatos, si les das de comer aceptan. El guía comentaba que ellos no los tocaban porque traían unas cuantas enfermedades, yo no le hice demasiado caso.

Después pusimos rumbo hasta Jerusalén ya estábamos muertos de hambre lo reconozco y a las tres y medía nos paró en una gasolinera donde te podías comprar un kebap con coca cola que no recuerdo el precio pero no exagerado el sitio tenía mucha gente, e incluso el ejército estaba por allí comiendo. Teníamos un camello todo disfrazado de fiesta por si algún turista quiere montarse, me recordó al que vim. Ten el punto cero de nivel del mar que nos paró Jacobo cuando fuimos al mar muerto, y la gente se subía para hacer fotos, pero después comentaban que cobraban por bajarse de él sobre 15 shekel.

También en la gasolinera había un puesto de venta ambulante pero no tenia nada interesante.

Rezando en el arcenY vuelta al viaje camino de Jerusalén que era donde dormiríamos esta noche, la verdad que allí las carreteras están llenas de badenes. Acabas con la espaldas hecha una piltrafa, el camino fue largo. La entrada a la ciudad tenía un gran atasco, lo que me llamó la atención era que los ortodoxos se paraban con sus coches en el arcén se ponían a rezar sin ningún tipo de tabas era un espectáculo muy pintoresco y  al fin llegamos al hotel.

ARIEL nos informó que al día siguiente tendríamos a cuatro compañeros más de viaje, Arminio y María se quedaron en un hotel alejado del centro, nosotros llegamos al hotel, ARIEL nos comentó que él no estaría en ningún hotel de los nuestros nos dieron la habitación 1101 no estaba mal la verdad tenía una vista a un edificio con dos plantas enteras de cristalera que era muy original, pedimos en la entrada un plano de la ciudad en el que los lugares se veían con lupa   además nos cobró un shekel por él estábamos muy cerca de la zona antigua, así que nos dirigimos a ella, teníamos tiempo para cenar hasta las 21h  pasamos por una calle súper moderna llena de tiendas antes de llegar a las murallas, cuando entramos en las murallas nos dimos cuenta que había muy buen ambiente, incluso en las tiendas anteriores había muchísima gente por la calle con música y la leche, intentamos subir a la fortaleza de David pero como pensamos que al día siguiente la visitaríamos pasamos del tema.

Nos dimos una vuelta por el barrio que en el de los ortodoxos. Nos dió un poco de respeto,  no es broma, todos vestidos de negro con sus sombreros en el barrio de los cristianos regateamos por unos rosarios yo quería tres, el tendero quería venderme una docena casi no llegamos a buen acuerdo. Acabamos en uno de los balcones que dan al  muro de las lamentaciones, al final nos perdimos por los barrios, salimos de la ciudad por la puerta de Damasco y exploramos por el exterior de la  muralla hasta regresar al hotel, en ningún momento sentimos nada de peligro. Nos tomamos una cerveza normal, una cerveza negra en una terraza cerca del hotel, aunque después para llegar al hotel tuvimos que preguntar a  alguna que otra persona que nos habíamos perdido pero en los alrededores del hotel.

La cena fue bastante pobre he de reconocer que la comida no estaba nada bien, pero bueno no importó demasiado. De postre  sólo gelatina de fresa con trozos de piña, pero nos escapamos a las calles que se encontraban detrás del hotel animadísimas de gente e incluso me compré un croissant de chocolate  tamaño bonsái que estaba buenísimo.

Y a dormir hasta el día siguiente.

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