Salida de Madrid a las 10.05h. con llegada a TEL AVIV a las 15.30h. aproximadamente. Ningún problema para embarcar las maletas ni siquiera con los pasaportes. En el avión nos dan de comer y especifican en la comida que no tiene cerdo. Llegada al aeropuerto, un poco desorientados, pero con ganas de conocer el país, después de 15 minutos la persona encargada de recogernos aparece, no habla demasiado español, pero nos hacen llegar al hotel correspondiente en Israel (HOTEL DEBORAH) un hotel antiguo, pero muy bien situado, en una calle paralela al paseo de la playa de TEL AVIV por el interior. La chica de recepción habla inglés, nos hace el ingreso en el hotel e incluso nos entrega un plano de la ciudad de TEL AVIV con la situación del hotel, nos comenta los horarios del desayuno (7h a 9.30h) y el horario de la cena (a las 19h única hora). Las habitaciones están bien, a nosotros nos toco la 704. El baño antiguo, pero todo bastante correcto. Depositamos las cosas en la habitación del hotel, nos disponemos a salir para cambiar dinero, nos damos cuenta que es domingo así que suponemos que todo está cerrado, pero nos equivocamos, a las 17.30h es de noche, la hora en estos días de octubre es igual que en España, llegamos a un lugar de cambio (CHANGE), así que descubrimos que 1 euro = 5.40 shekel. No en todos los sitios el cambio es al mismo importe. Compañeros de nuestro tour nos comentaron que en el hotel es el peor sitio donde puedes cambiar tu dinero, ellos hicieron un cambio que salió 1 euro = 4,80 shekel. A continuación nos dirigimos a darnos un paseo por la ciudad antes de cenar, cerca del hotel puedes comprar agua, que lo recomiendo hacer en un supermercado ya que a nosotros una botella de un litro y medio nos costó 4 shekel pero al día siguiente descubrimos que una botella de medio litro en cualquier lugar de turismo donde nos llevaba el guía costaba 10 shekel, una pequeña diferencia que podéis apreciar. Descubrimos que podíamos comprarnos 100 gramos de pipas por 4 shekel, que podíamos tomarnos en una terraza de cualquier bar una coca cola (que es de mayor tamaño que en España) más una cerveza por solo 27 shekel, me pareció que no estaba nada mal. A continuación nos dirigimos al hotel, eran las siete, hora de cenar. La chica del buffet hablaba español, así que estupendo, nos ofreció el chef una berenjenas rellenas de carne picada que estaban buenísimas, también nos ofreció unos pimientos asados verdes, previo advertirnos que estaban muy picantes. Mi novio pensó que era broma, aún está acordándose lo que pican los dichosos pimientos, fue muy divertido… por lo menos para mí. 
Salimos del hotel una hora después para emprender nuestro recorrido por el paseo de la playa de TEL AVIV, en el entorno del hotel podías apreciar la famosa “ciudad blanca” que es patrimonio de la humanidad desde el 2003, son casas pequeñas de solo tres pisos, la construcción muy del mediterráneo con los aparatos del aire acondicionado fuera de las ventanas, pudimos apreciar un cartel que alquilaba este tipo de casas en término de “ alquiler a largo plazo”. El importe por mes era de tres mil, la verdad es que nos asustó tanto la cifra que no puedo deciros si eran shekel o euros. Nos adentramos en el paseo de la playa. Decir enorme es poco, tiene aproximadamente de un extremo a otro unos 4 kilómetros, todo el mundo paseaba a esa hora; haciendo deporte, paseando al perro (en Israel son de tamaño grande, hay poco perro pequeño), e incluso la gente haciendo barbacoas en las partes ajardinadas del paseo. Entre lo anecdótico destaco un gato enorme que vimos de color blanco y negro, con unos chicos que estaban haciendo una barbacoa, no he visto nada igual jamás, al final del paseo puedes encontrarte JAFFA, realmente otra población distinta que TEL AVIV, pero que como están tan pegadas ya constituyen una sola. En esta población puedes encontrar varias cosas: el monasterio de SAN PEDRO, el puente de los deseos (de madera), una construcción que debía estar reconstruida en la que encontramos unos maniquís vestidos de bailarinas con tules de color blanco y como huéspedes del recinto unos inmensos murciélagos que hacían un ruido ensordecedor, en la misma zona puedes encontrar un gran balcón que tiene una vista impresionante de TEL AVIV, un sitio magnífico para hacerse unas fotos, reconozco que me ha encantado la ciudad de TEL AVIV, porque tiene una arquitectura moderna impresionante, los hoteles, sus diseños son súper modernos, grandes cristaleras, grandes edificios suspendidos en unas plataformas llenas de originalidad. Realmente una ciudad moderna muy cuidada. Reconozco que después del viaje y el paseo estábamos súper cansados, así que de vuelta al hotel nos cogimos un taxi. Ah, se me olvidaba en la misma zona de JAFFA puedes encontrar la famosa TORRE DEL RELOJ, donde la historia cuenta que fue el origen de la fundación de la ciudad. Es el sitio donde una familia de pastores se instaló, hace muchos años. Bueno pues la cuestión es que nos cogimos para regresar al hotel estábamos súper cansados más unos que otros allí no hay ningún trato que hacer con el taxista para el importe tiene su taxímetro y te cobra según su resultado, no es demasiado caro, porque nuestra vuelta al hotel que estaba casi al otro lado del paseo de la playa fueron aproximadamente 28 shekel. A continuación, a dormir. Recordar que allí amanece a las 5.30h de la mañana, toda la luz del día entra por tu ventana del hotel sino tienes la cortina bien colocada, la vida de la ciudad ya está en pie a esas horas, si miras por la ventana, la gente se mueve como si fueran las 10 de la mañana. Sorprende. Dicen que ese horario está hecho para la agricultura y la ganadería porque madrugan para su ganado. Día 2 >> |